q) "Por favor no lo hagas", dijo la pequeña brujita. A mi me gustaba
la bella mariposa. "Pues a mi me gusta más el sapo", dijo la madre.
Pero por suerte pasó por allí otra mariposa y las dos se sintieron
felices. Y desde entonces vivieron felices hasta su muerte.
Nuestro pequeño cuadrado cerró el libro y se frotó los ojos. ¿Estaba
despierto o soñaba? ¿ Será posible que todas estas cosas se puedan
hacer al doblar un simple cuadrado? Entonces, eso quiere decir que
todas estas formas están dentro de mi: un libro, un pañuelo, un
bote, una casa, la carta, la ventana, el armario, el pañuelo para la
cabeza, el espejo, el pez, el chocolate, la bolsa mágica, la
mariposa y el sapo.
"Ahora creo que si podré encontrar niños y niñas que quieran doblar
todas esas formas conmigo. Ahora no voy a aburrirme." Y, de pura
alegría y entusiasmo, el cuadrado se tornó… rojo y brillante.

RECOMENDACIONES
Es importante hacer algunas advertencias sobre esta propuesta y su
realización con las y los más pequeños.
El
origami es un arte que requiere de paciencia, orden y secuencia en
el aprendizaje.
El
tamaño del cuadrado para manitas pequeñas no debe ser ni muy grande
ni muy pequeño, entre 16 a18 centímetros de base es apropiado para
empezar.
Se
puede practicar con papel blanco primero y luego pasar a papeles de
colores.
Para
reafirmar el autoestima y fortalecer la memoria, es importante
practicar muchas veces una misma figura. Luego usarla, en la medida
de lo posible, como la base para la próxima figura.
El
cuento así lo sugiere. Se parte de un cuadrado que se dobla solo una
vez (b) por la mitad para formar un libro. Este libro (c) es la base
del próximo, que requiere solo otro doblez, por la mitad más corta,
para convertirse en un pañuelo y así sucesivamente: El libro es la
base del armario (h), el armario es la base de la barra de chocolate
(l), la barra de chocolate es la base de la cartera (m), etc.
Además, muchas de estas figuras no trascienden el papel hasta que no
se decoran con algunos elementos (dibujados o pegados): los lunares
del pañuelo, los contenidos del libro y las perillas del armario, la
puerta y las ventanas de la casa, etc.
CONCLUSION
La práctica continua con papel puede permitir que docentes, madres y
padres de familia y estudiantes visualicen las formas geométricas,
las relacionen con lo que conocen a su alrededor, practiquen el
orden en un proceso, realicen secuencias de pasos y manipulen las
formas (dimensiones, proporciones, simetrías, rotación, etc.),
mientras practican y perfeccionan destrezas motoras finas, crecen en
abstracción y creatividad y descubren y se apropian de las figuras
en sí. Porque, como decía Frank Openheimer, solo las cosas que
descubrimos nosotros mismos, son realmente nuestras, aunque otras
personas las hayan descubierto antes.